Saturday, January 21, 2006

Ca(n)-mi-NO

Salto sobre el teclado. Acabo de hacer unas cosillas en el ordenador. Asuntos que tenia que terminar y no querían acabar. Los cogi por el cuello y concluí. Sinuoso es el camino que me condujo hasta aquí. Ahora el teclado es parte de mí. Toco y siento con el al igual que lo hago con mis dedos. Y estaba yo pensando… y pensando… y escuchando!!! Si, música. Mercromina, uno de mis grupos preferidos, jodidamente buenos. La música me llevo a reflexionar y entonces recordé que el otro día mire a la muerte a los ojos y me devolvió la mirada. Pocas personas son capaces de meterse en líos absurdos que te pueden salir muy caros. Amigos míos, yo soy una de esas personas. No riáis todos a la vez o me dejareis sordo. Y el lió dice así:

“Iba yo caminado, era de noche y hacia un frió considerable. Recuerdo que salía de casa de un amigo y me iba a ver a dos colegas que estaban esperándome. Debía ser raudo ya que llegaba con algo de retraso. Puse los cascos en mis orejas. Avanzaba rápido sobre el asfalto, recuerdo que estaba escuchando “Girls” de Death in vegas. Estaba en armonía con el ambiente, manteníamos una silenciosa charla acerca de nada. Algo no iba bien y podía notarlo. Escudriñe con atención el camino: a los lados, atrás y al frente. Descifre en el horizonte una silueta. Era de un tono claro y estaba en movimiento. Conforme me iba acercando descubrí que no se trataba de una persona. Entonces empecé a sentir un unos sonidos estruendos que manchaban la música. Decidí quitarme un casco. Reconocía esos sonidos, eran ladridos de un perro malhumorado. El ambiente dejo de estar en armonía conmigo, dejo de hablarme. Había un nuevo invitado en mi travesía. El quería conocerme a fondo, pero a mi no me hacia mucha gracia la idea. El ladrido cada vez era más fuerte. Al principio pensé que no era yo su destinatario pero el sabueso no tardo en aclararmelo. Entonces me di cuenta de que podía cambiar mi ruta pero mi amigo no tardo en enseñarme cual era el camino. De repente me vi solo en una calle a 10 metros de un perro rabioso y con ganas de joderme, el cual no apartaba su mirada de mi ni para toser. En ese instante empecé a tener miedo, si, tenia que estar cara a cara con aquel chucho para darme cuenta de que tenía un problema. El miedo aumentaba y conforme aumentaba pensaba “Los perros huelen el miedo, no tengas miedo”. Era cojonudo. El perro estaba histérico total “GUAO GUAO!!!! ARRRRRRGG…..!!!!”. Estaba a un metro de mí. Lo rebase, pero yo no debía desplazar la mirada del horizonte ya que si lo hacia sospecharía, sabría que estaba asustado y entonces me atacaría. Continué caminando haciendo caso omiso al sabueso. No es tan fácil como parece, un chucho enorme a tus espaldas ladrándote como un poseso. Poco a poco notaba que los ladridos quedaban atrás. Se dispersaban en el ambiente de nuevo. Al cabo de un tiempo terminaron por acabarse. Respire tranquilo.”

Saturday, January 07, 2006

Relaciones

Saben, el otro día estuve reflexionando acerca de las relaciones entre parejas. Ante todo son curiosas y complicadas, pero sobre todo muy adictivas. Realmente no soy de esa clase de personas que se apegan tanto a una relación como el yoqui a su heroína. Lo cierto es que solo me ha sucedido en dos ocasiones. En una de ellas pensé que no iba a ser capaz de continuar mi camino en esta vida solo… pero acabas acostumbrándote. Creo que nadie quiere acostumbrarse, casi todos nosotros queremos que nos acompañen. Y no es una actitud egoísta porque también queremos acompañar. Pero las cosas buenas en la vida duran poco o muy poco, al igual que la felicidad. Mi primer desengaño amoroso fue doloroso, perdí dos cosas al mismo tiempo: Perdí una gran amiga, una amiga excelente, una amiga 10. Por otra parte un fragmento de mi corazón se fugo con ella, dejando un gran vació en mi vida. Pero la vida sigue… y lo que no acaba contigo te hace más fuerte. Mas adelante llego mi segundo tropiezo en el amor. No fue tan duro como el primero pero si bastante desagradable. No llegamos a tener una relación más allá de la utopía, pero era algo tan cercano y real que casi se podía tocar. Creo que llegamos a acariciarnos. Ella se desintereso de mi ¿Porque? Supongo que no tendría las cosas claras. Por desgracia yo si que las tenia. Sin embargo la balanza no se inclino a mi favor, se que mi constitución delgada tubo algo que ver en el asunto. Este tropiezo me dolió bastante al golpearme con la cruda realidad. De todas formas ya estaba curado de espanto y me rehice.

Pues verán, conservaba el número de una persona cercana a la chica con la que compartí tantos felices recuerdos. Si… aquella dama que se fugo con parte de mi corazón. Llame a dicha persona y me dio su número de teléfono. El siguiente paso no era tan sencillo. Estaba muy nervioso, no sabía como reaccionaria después de tanto tiempo. Reuní el valor suficiente y llame. El teléfono dio varios tonos, tonos interminables. Y, al fin, cogio el teléfono. Estuvimos conversando y se le acabo la batería. Sentí como recobraba la parte de mi corazón, que ya se fugo hace tiempo…
...y me acordé de aquel viejo chiste, ya saben, el del tipo que va a ver al psiquiatra y le dice: «Doctor, mi hermano se ha vuelto loco. Se cree que es una gallina». Y el médico le contesta: «Bueno, ¿y por qué no hace que lo encierren?». Y el tipo le replica: «Lo haría pero es que necesito los huevos». En fin, yo creo que eso expresa muy bien lo que siento acerca de las relaciones entre las personas. ¿Saben? Son completamente irracionales, disparatadas, absurdas y... pero, ah, creo que las seguimos manteniendo porque, ah, la mayor parte de nosotros necesitamos los huevos. (Woody Allen, Annie Hall)

Monday, January 02, 2006

Beguin the beguine

Creo que no comprendo muy bien el funcionamiento del blog... parece que mi primera publicacion consistira en explicar lo perdido que estoy. Bueno, mejor me limitare a escupir unas cuantas palabras para los que se pierdan en la web y no encuentren nada mejor que esto. Sera divertido. Habra escupitajos de muchos tipos y sabores, para los curiosos y para los menos curiosos. Dependera del dia y la hora. Mas adelante tratare de convertir los escupitajos en lucubraciones. Sera un pequeño paso para el blog y un gran paso para mis palabras.

La creatividad es algo esporadico e impulsivo. Igual te acompaña durante todo un dia o decide olvidarte durante un rato o una larga temporada. Tambien cambia y varia con el paso del tiempo... en algunos casos evoluciona y en otros se seca. Por ello tenemos que mantenerla en buen estado a base de una rica dieta de inquietud e ilusion, espolvareada con finas capas de ingenuidad. Esta receta no es la misma para todos los cocos, hay cocos mas sencillos y cocos mas complejos. Pero en definitiva lo importante es conseguir la dieta ideal para que no pase hambre. Espero tener apetito y comida suficiente.