Momentos...
Las horas son como losas cuando no hay nada ni a nadie que ver. Pueden llegar a ser interminables cuando lo único que buscas es no estar solo, solo ante el mundo, aunque estés en tu cuarto de estar o de camino a algún lugar. Porque cuando uno se siente solo da lo mismo encontrarse en un concierto o en una cafetería. Uno puede sentirse solo incluso rodeado de sus mejores compañías. No es que nos apetezca estar solos, que no queramos ser acompañados… solo es un estado que nos acompañara durante cierto tiempo e invade nuestras cabezas sin pedir permiso. No siempre anda cerca, se presenta de forma progresiva, de más a menos. Es difícil lidiar con el al principio, el paso del tiempo y la reflexión nos ayudan a dejar a un lado el estado. Poco a poco uno se percata de que todo sana con el tiempo, y a veces la mejor forma de sanar es plantando cara a aquello que mas tememos. La raza humana deambula por la tierra desde hace mas de un millón de años y todavía no existe formula alguna u tratamiento para afrontar la soledad existencial que abruma nuestros pensamientos, y seguramente así debe ser. No es ni fácil ni rápido ni indoloro, pero así es, se acepta, porque al fin y al cabo, todos tenemos un vecino.

1 Comments:
Todos padecemos la soledad alguna vez. Algunos hasta la padecen todas las veces. Pero tambien todos disponemos de algo que no nos roba nadie, y no es mas que ese "mensaje en una botella" que nos recomienda The Police en su cancion con el mismo nombre, cada vez q le damos al "play" en nuestro reproductor de multimedia.
Asi que, amigo, la proxima vez que te emborraches para olvidar las penas, no tienes mas que guardar las botellas, meterles dentro tu blog, y dejarlas naufragar en el mar de la soledad.... Quizas mañana despiertes y te encuentres cien mil millones de botellas arrastradas por el mismo mar hasta tu playa... ¿quien sabe?
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